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Lets pruebas

Histerosalpingografia, todo lo que hay que saber.

Si hay algo que me habría gustado tener al principio de esta aventura, sin duda, es una lista completa de las pruebas que tendría que hacer (bueno, vale, fertilidad también) En serio, si hubiese tenido un listado completo me habría ahorrado mucho tiempo. En vez de ir y venir como pollo sin cabeza, repitiendo analíticas de sangre para distintas cosas, empezar tratamientos sin tener todos los datos…

Estoy segura de que no soy la única a la que le ha pasado algo así. Sentirse perdida, sobre todo al principio, es lo más normal y por eso he creído que una sección sobre las pruebas de fertilidad era un buen modo de empezar el blog. Y para empezar he escogido la más temida y complicada de pronunciar.

Histerosalpingografía

¿En qué consiste?

Es una prueba de rayos X para examinar el útero y las trompas de Falopio. Concretamente es una fluoroscopia, una técnica de rayos X con la que se pueden ver órganos internos en movimiento.

Se realiza en una consulta de radiología. Los pasos a seguir son en primer lugar tumbarse en una camilla con las piernas en los estribos. Una vez colocada se introduce un especulo para dilatar y se limpia el cuello uterino. Una vez esta limpio se coloca un catéter por el cual introducen el contraste.

Como medio de contraste suelen utilizar yodo mezclado con agua o aceite. Una vez las trompas y el útero están llenos de este contraste se realizan las imágenes mediante rayos X.

La duración media de esta prueba es de 20-30 minutos.

¿Qué buscan?

Con esta prueba se pueden encontrar:

  • Permeabilidad de las trompas
  • masas de tumor
  • adherencias
  • fibras uterinas
  • obstrucción de las trompas de Falopio debido a infección o fibrosis
  • ligadura de trompas
  • cierre de las trompas de Falopio en un procedimiento de esterilización y anulación de la misma
  • reapertura de las trompas luego de una obstrucción relacionada con una enfermedad o esterilización

Preparación para la prueba

El primer día de la regla se llama a la clínica para concertar la cita. Esta prueba se realiza una semana después de la menstruación y siempre antes de ovular. El mejor momento son 7 u 8 días después de haber dejado de sangrar. Con esto se aseguran de que no hay posibilidades de embarazo.

La noche antes de la prueba suelen recomendar un enema para que las imágenes del útero sean más claras (sin obstáculos, ya tu sabes).

El día de la prueba aproximadamente una hora antes tienes que tomarte un relajante para reducir las molestias que puedan surgir. También recomiendan ir acompañada para tener alguien que nos lleve de vuelta.

¿Cuidados posteriores?

Es normal sangrar después de la prueba, tener un poco de dolor abdominal e incluso pueden dar vómitos. Tras la prueba te dan un antibiótico para prevenir infecciones. También se recomienda que después de realizarla se haga reposo ese día. Después se puede hacer vida completamente normal.

Suelen recomendar tener relaciones después de la prueba ya que las trompas quedan limpias, incluso en caso de tener una pequeña obstrucción es posible que se haya eliminado con el contraste y es posible lograr el embarazo.

¿Cuánto cuesta?

Esta prueba la cubre la seguridad social dentro del programa de fertilidad, el lado malo es que las listas de espera son muy largas.

Si la quieres hacer por tu cuenta el precio aproximado es de 200€. La buena noticia es que si dispones de un seguro privado por lo general esta incluida, no tendrías que pagar por ella.

Mi experiencia personal

Por mucho que se explique el procedimiento sin duda lo que queremos saber es como se vive. Así que vamos al lio.

En mi caso yo estaba aterrada ante la idea de hacer esta prueba. Mi hermana es auxiliar de enfermería y ya había visto a gente pasar por la prueba. No fue nada delicada y me contó historias para no dormir. Además la ginecóloga me había advertido de que podía doler. Con todos esos ánimos os podéis imaginar como iba yo.

El día de la prueba me tome mi relajante a la hora indicada y pasados 5 o 10 minutos ya estaba al máximo de sus efectos. Yo no tomo nunca medicación así que me hace efecto enseguida. Jamás había tomado un relajante y de pronto no sentía mis piernas, estaba colocada. Ahí se produjo el momento más feliz para Marido. Solo podía mirarlo y decirle “¡Mira, soy un espagueti uuuhhhh!” (me sigue recordando ese momento a día de hoy, 5 años después).

Bueno nos fuimos a la clínica mi cuñada, mi colocón y yo (Marido estaba enfermo y se quedó en casita) Para mi total desgracia una vez allí se me empezaron a pasar los efectos de la medicación. Quince minutos después llego mi turno y ya no había rastro ninguno de relajante. Pasé a la consulta temblando y me puse esa típica bata tan sexy con la que enseñas todo el culo (el look estrella en todo procedimiento de fertilidad que se precie).

Me tumbe en la camilla y un medico nada simpático se paso un buen rato intentando encontrar mi cervix. Una vez localizado todo empezamos la prueba y aquí viene lo interesante… El contraste molesta al entrar, es parecido al dolor de regla. Al tener todo ese liquido sientes una presión fuerte en toda la barriga y ganas de hacer pis. Te van pidiendo que te quedes quieta, te gires hacia un lado, hacia el otro, y van sacando las imágenes. Por suerte todo el proceso es bastante rápido.

Para seros sincera si, la prueba me dolió. Fue algo así como un día de regla complicado, de esos en los que no quieres ni salir de la cama, solo pensaba en que se terminase ya. El dolor y las molestias en mi caso duraron todo el día. No llegue a tener nauseas pero si sangre. No puedo deciros que es agradable pero perfectamente soportable. Nada que no vivamos una vez al mes.

¿Cómo fue vuestra experiencia? ¿Tenéis anécdotas sobre ese día?

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