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Los kilos Del apocalipsis y la fertilidad

Hola bonitas, aquí vuelve la inconsistencia. ¿Recordáis cuando la semana pasada os contaba que soy muy fan de dejar las cosas? Bueno pues en el capítulo de hoy… la dieta eterna.

Os voy a poner en antecedentes, siempre he tenido sobrepeso. En todo colegio que se precie esta la niña gordita, esa era yo. La niña que siempre pesaba de más, la que vivía escuchando el “cuando pegues el estirón ya adelgazaras” y… la que no adelgazo. La relación con mi peso siempre a sido tormentosa. He vivido a dieta la mitad de mi vida y saltandome la dieta la otra mitad (Soy todo coherencia jejeje)

En cuanto empecé con los tratamientos de fertilidad me quedo muy claro que el peso era un factor muy importante, pero también me quedo clarísimo que las hormonas no ayudan para nada. Si has pasado por tratamientos hormonales o simplemente has tomado la píldora anticonceptiva seguro que has notado que se engorda con facilidad. Yo no fui una excepción y con los tratamientos siempre he engordado, a veces lo conseguía controlar mejor, pero afectar, siempre me ha afectado.

Estos meses de encierro no han ayudado para nada, la ansiedad por estar en casa y la presión de tener las clínicas cerradas y no saber cuando lo retomaríamos me han pasado factura. El otro día os contaba en IG que había engordado (¿Cómo no?) La verdad es que esta vez me ha afectado más que nunca, odio engordar y siempre me deprime, pero esta vez, engordar justo antes de empezar el tratamiento… sabiendo que eso afecta directamente a mis posibilidades de conseguir el positivo, me aterra. Siento una presión por adelgazar y ponerme en forma que no había sentido en mucho tiempo. Es como si esto fuese lo único que esta en mi mano, lo único que puedo hacer yo por este tratamiento en el que por ahora soy una menra espectadora.

He decidido ponerme seria y coger las riendas de mi vida. Estoy a un paso de los 30 años (es literal, los cumplo mañana) y estoy cansada de empezar algo y dejarlo. No puedo seguir perdiendo el control de las cosas, y la que más me preocupa es mi salud. He decidido ponerme muy seria con mi alimentación y con el ejercicio ¿Por qué te cuento esto? Bueno un poquito de presión social siempre ayuda. No es lo mismo abandonar una dieta que solo tu conoces que abandonar algo de lo que mucha gente está al tanto, y para seros sincera, ahora mismo necesito todo refuerzo posible.

Siempre había pensado que viviría un embarazo normal, de los que se consiguen fácilmente, que sería bonito y feliz, como los de catalogo. Bueno es más que evidente que eso no va a pasar, pero si puedo ayudar a que las cosas mejoren y sean más fáciles… tengo que hacerlo. El sobrepeso complica los embarazos y sinceramente después de todo lo que estoy peleando para conseguir ser madre, no me veo con fuerzas también para pelear en un embarazo de alto riesgo. Necesito que al menos algo de esto sea «normal».

Llevo ya tres semanas controlando mis hábitos y creo que empieza a mejorar la situación. Ahora espero que durante el proceso de conseguir los óvulos y mi preparación para la transferencia me de tiempo a volver al menos a mi estado previo a la cuarentena. Que aunque tampoco era para echar cohetes… Si era mejor que el actual.

Os iré contando como va.
¿Os sentís igual? ¿Habéis engordado durante la cuarentena o en un tratamiento?

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